Hoy en día en la industria de piensos se
usan tres tipos de enfriaderos: verticales, horizontales y de
contraflujo. Cada uno tiene ventajas, pero no se debe olvidar
que el funcionamiento de todos ellos se basa en la misma teoría.
Qué sucede paso a paso:
1. Cómo se enfrían los gránulos.
El enfriadero influye en los gránulos de dos modos; cuando
entran dentro se reduce tanto su humedad como su temperatura,
ambas en cantidades definidas. Una humedad y calor insuficientes
en los gránulos perjudican el rendimiento del enfriadero.
Los parámetros básicos que conciernen el proceso
de granulación también se aplican al de enfriamiento,
por eso si bajamos la temperatura de los gránulos hasta
20oF (11oC) hemos de esperar que la humedad disminuya un 1%. El
enfriador es capaz de quitar del producto la mayor parte de la
humedad y del calor añadidos durante el acondicionamiento
y también el calor procedente del trabajo mecánico
del motor principal.
a) En el acondicionador se condensa el vapor del producto, lo
que produce un aumento de la humedad entre 3 - 5%. Durante la
condensación del vapor también aumenta la temperatura.
Después el producto pasa del acondicionador a la matriz,
donde es granulado y donde también sube su temperatura,
debido al trabajo mecánico ejercido en el proceso. Al salir
de la prensa granuladora los gránulos están a una
temperatura de entre 140-200oF (60-94oC) y por tanto necesitan
ser enfriados y secados para que el producto final quede sólido.
b) La estructura del producto al salir del granulador es bastante
fibrosa, lo que permite que la humedad entre gracias al efecto
de capilaridad (higroscopicidad, by capillary action). Es el mismo
efecto que vemos cuando secamos agua con un pañuelo de
papel o cuando un papel secante absorbe tinta.
c) El enfriador está diseñado de tal modo que el
aire proveniente del ambiente circule cerca de la superficie de
los gránulos. Este aire no está saturado al 100%
y por eso absorbe la humedad de la superficie del producto. La
humedad se elimina en el proceso de evaporación (by the
proces of evaporation) que implica también el enfriamiento
de los gránulos.
d) El calor absorbido por el aire provoca el aumento de su temperatura,
gracias a lo cual crece la capacidad de absorción del aire.
El calor es importante además, porque ayuda a prevenir
la condensación que podría producirse en el sistema
neumático (air sytem) a causa de una humedad elevada. Por
ejemplo, si el aire en el enfriador está a 70oF (20oC)
y la humedad es de 85%, tras el contacto con el producto su temperatura
alcanzará los 120oF (48oC) y su capacidad de transportar
la humedad será cinco veces mayor que al principio. Siempre
que en el enfriador es absorbida la humedad se establece un equilibrio
calor – humedad.
e) Cuando el aire entra en contacto con la superficie de los
gránulos, estos se encuentran en situación de desequilibrio.
La humedad se concentra más en su interior que en la superficie.
Por esta situación de desequilibrio los gránulos
se comportan como un tapón (wick): la humedad se mueve
con el calor a lo largo de su superficie y después puede
ser absorbida por el aire de enfriamiento.
f) Este proceso dura hasta que la mayor parte de la humedad procedente
del acondicionamiento se elimine junto con el calor. La humedad
de los gránulos tras el enfriamiento suele ser igual o
un poco más alta que la humedad del producto al entrar
en el acondicionador. Esta humedad no puede descender más
en condiciones normales en el proceso de enfriamiento. Cuando
el aire que entra en el enfriador es muy seco se produce una situación
excepcional, entonces los gránulos se secan más
o se contraen (shrink). Pero esto es posible sólo bajo
unas condiciones especiales en el ambiente y hay que tener presente
que la contracción de gránulos no es deseable.
Otra posibilidad aparece si se ha añadido agua a la harina
antes de haberla introducido en el acondicionador y no se dispone
de una temperatura bastante alta para eliminar esta humedad. En
tal caso los gránulos después del enfriamiento estarán
muy húmedos.
g) El producto al salir del enfriador siempre tiene una temperatura
más alta (5-8oC) que la temperatura del aire con el que
ha sido enfriado, por ejemplo: si el aire al entrar en la máquina
tiene 60oF (15oC), al sacarlos, los gránulos tendrán
entre 70oF (20oC) y 75oF (24oC).
2. Temperatura de gránulos
Es evidente que cuanto más calor tienen los gránulos
al entrar en el enfriador tanto más intensivo será
el secado.
Gracias a una alta temperatura:
- los gránulos calientan el aire con lo que aumenta
su capacidad de absorción (como ha sido explicado anteriormente)
- el calor en los gránulos aporta energía que
ayuda a que la humedad se traslade rápidamente hacia
la superficie de donde es fácil eliminarla.
- la humedad sale más fácilmente de una superficie
caliente que de una superficie fría, debido a que en
el primer caso la temperatura de la propia humedad es más
alta.
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